Heme aquí dios, santificado ha sido el hombre y mi ser se
descompone entre extractos de viejas pasiones, las inmundicias del mundo viajando
en senderos extraños, cómplices del pecado, he tenido que llorar por encontrar
el camino, aquel que no contenga mal, el que se ha creado para llegar al
paraíso, no hemos sido muy allegados, pero es tiempo de que te pueda decir; que
me siento impotente ante tu poder inmenso, pero este amor repentino que siento
no es normal ni tuyo, es mío.
Ludwing Haimenrich Mender Rosso Los Cisnes Negros.
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