- Méndez Rosas Luis Enrique – Águila Bruna Sureña 2008-
Durante las noches de marzo, en el palpitar de mi corazón, asechan los ruidos del miedo y las caricias del terror, el cual recorre mi espalda baja y cosquillea mi esqueleto desde la carne hasta el hueso, descubriendo lo blando de mi alma, en noches de fiesta en Oaxaca.
No es mi pensamiento quien se plasma en palabras, no es mi actuar el que se forma en acciones, ya no tomo desde hace mucho tiempo decisiones, ahora solo soy espectador de las cosas que realiza el jaguar y dedico las lunas a intentar recuperar mi fiereza de águila y marchar por las fronteras de la cordura en épocas frías y turbias, en épocas de mi decadencia.
Durante mis recorridos por la tierra caliente, mis pies desnudos emanan paz y deslizan sobre la tierra de mis descendientes, las águilas salen al paso y me saludan con sonidos extraños que mi mente entiende y los imito. Sin prisa ni paso turbio, acarreo los extraños momentos, y siento que mi mente cambia en pensamientos, ahora no comprendo, en noches antes volaba como mis hermanas las águilas, y de día dormía y descansaba mis alas, ahora de noche me transformo y soy una forma fantástica, quimera de emociones incesantes con eco en la galaxia mi aullar se transforma en gemidos, después puedo escuchar a las águilas y finalmente termino en maullidos en una noche larga la noche de los gatos
Entre las calles murallas, entre mis sueños lagunas y sobre la espalda el terrible lamento del gato, en crisis de locura y saltos de histeria, intento olvidar el pasado, de cuando entre sombras y tejados algún día fui gato.
Cuando seamos gatos
En alguna instancia dentro de mi recorrido enfermo y diferido, alguna vez intente comprenderme y recurrí a métodos habituales, análisis de mi pensamiento, registros estadísticos de mi gran desorden mental, comencé a ver que no era un animal social, era un hombre sociable , bueno no todos somos animales, y no todos somos hombres, tal vez sea que todos somos la mitad de uno y de otro y así completamos nuestras formas y metáforas terrenales, dentro del ámbito social, muchas cosas y nada que hacer o decir, siempre es lo mismo en una vida torcida y jadeante de la repetición de las cosas sucesos y hechos, etc, recuerdo que de niño jugaba al escondite y ahora de adulto también y en mi juventud, el nombre del juego es el mismo, lo único que cambia son los participantes y los escenarios, tal y como ocurre en los vídeo juegos, a veces en las noches me pregunto ¿cuántas vidas tendré?, ya que en varias ocasiones yací muerto, desde niño, tal vez esos encuentros casuales con la dama de negro me alejaron de una percepción común de las cosas, deje de lado lo obvio y me desfigure mirando aquello que nadie miraba, se me hizo pesado el andar y los pies poco a poco hedieron y se detuvieron, de pronto no había más camino que recorrer porque mi mente lo había imaginado todo.
La esquizofrenia se adelantó a mi época de gloria y nublo mis ideas, de pronto desamarre las ataduras de la cordura y la gente me miro como un loco, un desadaptado social, etc, el caso era que ya no más normalidad para mí, ahora todo es diferente, incluso mi lenguaje, con dificultad entiendo lo que pienso, lo que hablo y lo que hago, ahora no se mas de mí que cualquiera, solo puedo decir a ciencia cierta que en todo esto fui caudillo de la locura extrema.
Durante las noches de marzo en fiestas ajenas a mi cultura, entre pasos de baile y abrazos afectivos, me pose sobre la idea febril y creciente de una realidad oscura, en la cual asemeje a los felinos y actué como ellos en noches de calor en tierra candente. Entre velas, risas y sombras, observaba la figura gatesca de una mujer hermosa la cual danzaba al ritmo de bongos y flautas y desprendía las formas de sus caderas y destruía los buenos pensamientos de la audiencia en aquel parque mágico, en aquella fuente, aquella noche de marzo, por instantes me desvanecía en la vida y llegaba a la muerte entre sombras crecientes, de un lado a otro, vida y muerte, sombra y luz, maravillosa forma de percibir mi mundo.
Las figuras poco a poco desaparecían conforme avanzaba la noche y de pronto ya no había nadie, la música, la luz y las sombras se esfumaban y dejaba de mirar, mis ojos se nublaban y tornaban rojos y azules los paisajes, algo espectral sucedía y mi mente a punto de estallar de un dolor infernal, con el paso de los segundos marcho el dolor hasta llegar a los límites de mi salud, me desplome y caí en sueño viciado y largo durante ocho días, desperté en un lugar extraño, mis ojos y mi cabeza parecían normales, no había dolor ni paisajes rojos, tampoco azules, la normalidad en mi creía retornar, pero al paso del tiempo me mantuve alerta y no entendía nada de lo que había pasado y no sabía qué hacía en aquel lugar extraño, para ser preciso y coherente con mi relato describiré un poco aquel lugar, no era algo que conociera antes, así que si me quedo corto de palabras en algún instante ustedes podrían imaginar lo inimaginable, recuerdo que era el lugar parecido al enigmático desierto, en tonos amarillentos mas no hacía calor, el sol no era quemante, más bien alumbrante uno no podía mirar muy bien con tanta luz, lo que alcanzaban a percibir mis ojos eran grandes cuevas a lo lejos con enormes animales, parecidos a las cebras pero sin rayas, no caballos ni ponéis eran más bien como las cebras sin rayas, además eran enormes casi dos metros, no vi nada de vegetación, y los animales que vivían ahí no comían , no bebían agua, y mucho menos defecaban, era lo más incierto en todo esto, y al mirar la posible cama que mi cabeza imaginaba se desplomo el mundo, estaba dormido sobre un ojo verde sin párpado, rápidamente me levante de golpe al mirarlo y corrí asustado pero mis torpes piernas no me dejaron ir muy lejos así que a las tres zancadas caí al suelo y como un niño llorón derrame las lágrimas más amargas y saladas de mi existencia, al coro de los gritos más horribles que hubiese dado, recuerdo que se desgarraba mi garganta de una manera tal que me dolían los oídos cuando me escuchaba gritar y de pronto llego la calma y al horizonte una señal, la más extraña, logre mirar en conjunto un ojo verde gigante sin párpado, un sol que no quemaba y solo brillaba tanto que cegaba y detrás de esto una cruz negra alzada, las gotas de lágrimas que de mi brotaban inundaban aquel lugar y de pronto se creó el mar, aquellos animales que ahí Vivían de golpe ya no estaban, me encontraba solo y mi mar de lágrimas, acompañado de mi ojo verde gigante , mi sol no quemante y mi cruz negra alzada, y comencé a tomar calma y observar el entorno, de pronto la filosofía natural llegaba y mi mundo formaba, la realidad ya no era extraña, maquile mis emociones y me profetice y caí en suelo donde era el profeta y el dios mismo, así que me dieron ganas de defecar y defeque, de ahí se combinó mi excremento con la tierra y la vida germinaba, nacieron las plantas, las cuales con mi sangre regué y se fusiono con ellas y he aquí los animales el primero de ellos me mordió y lo aventé al mar ahí vivirás le dije, luego nacieron más y los separe entre la tierra y el mar, luego vino a mí una comezón enorme en la nariz, un moco hostil , lo saque con mi dedo meñique lo aventé por los aires, de aquí las aves y así fue todo hasta que me canse me la jale y dormí, durante un rato. Mientras dormía se formaron los hombres de mi esperma, recuerdo que fue uno el primero y era igualito a mí, comenzamos a platicar de pronto me llego a fastidiar y lo mande lejos, pero él me pidió un acompañante, pues como me la acababa de jalar, ya no tenía energías, así que le dije: jálatela, y pues se la jalo y de su esperma vimos cómo iba formándose algo y el me pidió que no fuera como él porqué se aburriría, así que en pleno proceso aventé la mano y le aplaste una extensión debajo del ombligo en lugar de espermas le había quedado un hot cake grande y medio aplanado como una camita, así que de ahí la mujer, luego le apreté los pechos y de ahí los senos, la agarre a nalgadas y de ahí las caderas anchas, y así se fueron con el horizonte. Después tome la cruz y me subí a lo más alto de ella , eran como treinta metros y decidí morir, al llegar a chocar con el suelo se abrió la tierra y caí en un hoyo profundo hasta el centro de la tierra misma, donde estaba cubierto por flamas y como no había nadie pues que me adueño de todo, ahí , me sentí solo y me comencé a crear todo de nuevo con los recursos que tenía , al igual que en la superficie de la tierra llegue a crear un mundo , solo que este estaba formado entre sombras , así que lo llame infierno , bueno el lugar, de pronto comencé a crear mujeres y pues de ellas me arte luego me aburrí y me aventé a un mar de lava , de nuevo se habría el mundo y yo me iba lejos y atravesaba la tierra y así me fui por el universo habitando planetas y creando miles de formas, aun no sé de donde me salió tanta mierda para crear vegetación ni tanta sangre para los animales, ni lágrimas, ni esperma, bueno ni siquiera comía, de pronto mire mi cuerpo y ya no era humano, ahora parecía una mutación entre un mono y un gato, me reí mucho y al final me di cuenta de que era un gato, me emocione mucho y me dormí.
Después de un rato de sueño comencé a escuchar a la distancia, sonidos fantásticos, de nuevo escuchaba aquellas flautas y me desperté intentando seguir el sonido para encontrar la fuente de donde provenía este, así que camine y camine mucho, y de pronto me encontraba de nuevo en el punto de partida, llegaba al mismo sitio, el parquecito mágico de Oaxaca y las mismas personas se encontraban, yo de nuevo miraba el juego de sombras danzantes entre mis deseos y realidades y aquella mujer hermosa.
Durante las noches de marzo, en el palpitar de mi corazón, asechan los ruidos del miedo y las caricias del terror, el cual recorre mi espalda baja y cosquillea mi esqueleto desde la carne hasta el hueso, descubriendo lo blando de mi alma, en noches de fiesta en Oaxaca.
No es mi pensamiento quien se plasma en palabras, no es mi actuar el que se forma en acciones, ya no tomo desde hace mucho tiempo decisiones, ahora solo soy espectador de las cosas que realiza el jaguar y dedico las lunas a intentar recuperar mi fiereza de águila y marchar por las fronteras de la cordura en épocas frías y turbias, en épocas de mi decadencia.
Durante mis recorridos por la tierra caliente, mis pies desnudos emanan paz y deslizan sobre la tierra de mis descendientes, las águilas salen al paso y me saludan con sonidos extraños que mi mente entiende y los imito. Sin prisa ni paso turbio, acarreo los extraños momentos, y siento que mi mente cambia en pensamientos, ahora no comprendo, en noches antes volaba como mis hermanas las águilas, y de día dormía y descansaba mis alas, ahora de noche me transformo y soy una forma fantástica, quimera de emociones incesantes con eco en la galaxia mi aullar se transforma en gemidos, después puedo escuchar a las águilas y finalmente termino en maullidos en una noche larga la noche de los gatos
Entre las calles murallas, entre mis sueños lagunas y sobre la espalda el terrible lamento del gato, en crisis de locura y saltos de histeria, intento olvidar el pasado, de cuando entre sombras y tejados algún día fui gato.
Cuando seamos gatos
En alguna instancia dentro de mi recorrido enfermo y diferido, alguna vez intente comprenderme y recurrí a métodos habituales, análisis de mi pensamiento, registros estadísticos de mi gran desorden mental, comencé a ver que no era un animal social, era un hombre sociable , bueno no todos somos animales, y no todos somos hombres, tal vez sea que todos somos la mitad de uno y de otro y así completamos nuestras formas y metáforas terrenales, dentro del ámbito social, muchas cosas y nada que hacer o decir, siempre es lo mismo en una vida torcida y jadeante de la repetición de las cosas sucesos y hechos, etc, recuerdo que de niño jugaba al escondite y ahora de adulto también y en mi juventud, el nombre del juego es el mismo, lo único que cambia son los participantes y los escenarios, tal y como ocurre en los vídeo juegos, a veces en las noches me pregunto ¿cuántas vidas tendré?, ya que en varias ocasiones yací muerto, desde niño, tal vez esos encuentros casuales con la dama de negro me alejaron de una percepción común de las cosas, deje de lado lo obvio y me desfigure mirando aquello que nadie miraba, se me hizo pesado el andar y los pies poco a poco hedieron y se detuvieron, de pronto no había más camino que recorrer porque mi mente lo había imaginado todo.
La esquizofrenia se adelantó a mi época de gloria y nublo mis ideas, de pronto desamarre las ataduras de la cordura y la gente me miro como un loco, un desadaptado social, etc, el caso era que ya no más normalidad para mí, ahora todo es diferente, incluso mi lenguaje, con dificultad entiendo lo que pienso, lo que hablo y lo que hago, ahora no se mas de mí que cualquiera, solo puedo decir a ciencia cierta que en todo esto fui caudillo de la locura extrema.
Durante las noches de marzo en fiestas ajenas a mi cultura, entre pasos de baile y abrazos afectivos, me pose sobre la idea febril y creciente de una realidad oscura, en la cual asemeje a los felinos y actué como ellos en noches de calor en tierra candente. Entre velas, risas y sombras, observaba la figura gatesca de una mujer hermosa la cual danzaba al ritmo de bongos y flautas y desprendía las formas de sus caderas y destruía los buenos pensamientos de la audiencia en aquel parque mágico, en aquella fuente, aquella noche de marzo, por instantes me desvanecía en la vida y llegaba a la muerte entre sombras crecientes, de un lado a otro, vida y muerte, sombra y luz, maravillosa forma de percibir mi mundo.
Las figuras poco a poco desaparecían conforme avanzaba la noche y de pronto ya no había nadie, la música, la luz y las sombras se esfumaban y dejaba de mirar, mis ojos se nublaban y tornaban rojos y azules los paisajes, algo espectral sucedía y mi mente a punto de estallar de un dolor infernal, con el paso de los segundos marcho el dolor hasta llegar a los límites de mi salud, me desplome y caí en sueño viciado y largo durante ocho días, desperté en un lugar extraño, mis ojos y mi cabeza parecían normales, no había dolor ni paisajes rojos, tampoco azules, la normalidad en mi creía retornar, pero al paso del tiempo me mantuve alerta y no entendía nada de lo que había pasado y no sabía qué hacía en aquel lugar extraño, para ser preciso y coherente con mi relato describiré un poco aquel lugar, no era algo que conociera antes, así que si me quedo corto de palabras en algún instante ustedes podrían imaginar lo inimaginable, recuerdo que era el lugar parecido al enigmático desierto, en tonos amarillentos mas no hacía calor, el sol no era quemante, más bien alumbrante uno no podía mirar muy bien con tanta luz, lo que alcanzaban a percibir mis ojos eran grandes cuevas a lo lejos con enormes animales, parecidos a las cebras pero sin rayas, no caballos ni ponéis eran más bien como las cebras sin rayas, además eran enormes casi dos metros, no vi nada de vegetación, y los animales que vivían ahí no comían , no bebían agua, y mucho menos defecaban, era lo más incierto en todo esto, y al mirar la posible cama que mi cabeza imaginaba se desplomo el mundo, estaba dormido sobre un ojo verde sin párpado, rápidamente me levante de golpe al mirarlo y corrí asustado pero mis torpes piernas no me dejaron ir muy lejos así que a las tres zancadas caí al suelo y como un niño llorón derrame las lágrimas más amargas y saladas de mi existencia, al coro de los gritos más horribles que hubiese dado, recuerdo que se desgarraba mi garganta de una manera tal que me dolían los oídos cuando me escuchaba gritar y de pronto llego la calma y al horizonte una señal, la más extraña, logre mirar en conjunto un ojo verde gigante sin párpado, un sol que no quemaba y solo brillaba tanto que cegaba y detrás de esto una cruz negra alzada, las gotas de lágrimas que de mi brotaban inundaban aquel lugar y de pronto se creó el mar, aquellos animales que ahí Vivían de golpe ya no estaban, me encontraba solo y mi mar de lágrimas, acompañado de mi ojo verde gigante , mi sol no quemante y mi cruz negra alzada, y comencé a tomar calma y observar el entorno, de pronto la filosofía natural llegaba y mi mundo formaba, la realidad ya no era extraña, maquile mis emociones y me profetice y caí en suelo donde era el profeta y el dios mismo, así que me dieron ganas de defecar y defeque, de ahí se combinó mi excremento con la tierra y la vida germinaba, nacieron las plantas, las cuales con mi sangre regué y se fusiono con ellas y he aquí los animales el primero de ellos me mordió y lo aventé al mar ahí vivirás le dije, luego nacieron más y los separe entre la tierra y el mar, luego vino a mí una comezón enorme en la nariz, un moco hostil , lo saque con mi dedo meñique lo aventé por los aires, de aquí las aves y así fue todo hasta que me canse me la jale y dormí, durante un rato. Mientras dormía se formaron los hombres de mi esperma, recuerdo que fue uno el primero y era igualito a mí, comenzamos a platicar de pronto me llego a fastidiar y lo mande lejos, pero él me pidió un acompañante, pues como me la acababa de jalar, ya no tenía energías, así que le dije: jálatela, y pues se la jalo y de su esperma vimos cómo iba formándose algo y el me pidió que no fuera como él porqué se aburriría, así que en pleno proceso aventé la mano y le aplaste una extensión debajo del ombligo en lugar de espermas le había quedado un hot cake grande y medio aplanado como una camita, así que de ahí la mujer, luego le apreté los pechos y de ahí los senos, la agarre a nalgadas y de ahí las caderas anchas, y así se fueron con el horizonte. Después tome la cruz y me subí a lo más alto de ella , eran como treinta metros y decidí morir, al llegar a chocar con el suelo se abrió la tierra y caí en un hoyo profundo hasta el centro de la tierra misma, donde estaba cubierto por flamas y como no había nadie pues que me adueño de todo, ahí , me sentí solo y me comencé a crear todo de nuevo con los recursos que tenía , al igual que en la superficie de la tierra llegue a crear un mundo , solo que este estaba formado entre sombras , así que lo llame infierno , bueno el lugar, de pronto comencé a crear mujeres y pues de ellas me arte luego me aburrí y me aventé a un mar de lava , de nuevo se habría el mundo y yo me iba lejos y atravesaba la tierra y así me fui por el universo habitando planetas y creando miles de formas, aun no sé de donde me salió tanta mierda para crear vegetación ni tanta sangre para los animales, ni lágrimas, ni esperma, bueno ni siquiera comía, de pronto mire mi cuerpo y ya no era humano, ahora parecía una mutación entre un mono y un gato, me reí mucho y al final me di cuenta de que era un gato, me emocione mucho y me dormí.
Después de un rato de sueño comencé a escuchar a la distancia, sonidos fantásticos, de nuevo escuchaba aquellas flautas y me desperté intentando seguir el sonido para encontrar la fuente de donde provenía este, así que camine y camine mucho, y de pronto me encontraba de nuevo en el punto de partida, llegaba al mismo sitio, el parquecito mágico de Oaxaca y las mismas personas se encontraban, yo de nuevo miraba el juego de sombras danzantes entre mis deseos y realidades y aquella mujer hermosa.