lunes, 21 de enero de 2008

Enfermedad humana-


La frustración de un hombre

Autor: Méndez Rosas Luis Enrique-Águila Bruna Sureña 2008-

Los epílogos de mi voraz mente rellenan con cristales negros las ventanas de mí pensar. Ya no actuó de una manera normal, la sociedad pudrió mi esperanza de vida, ahora revuelco las letras destronando la luz, huellas de sombras revelan mis más profundos pensares humanos , reniego de todo, la ciudad me parece un caos ordenado, en donde ya todos son zombis del capitalismo y pronto a esta tierra de almas perdidas llegara un devorador de sueños quien intentara apaciguar el pensamiento de los hombres, les traerá tecnología para que puedan cagar sin limpiarse , hablar por las orejas y quien sabe cuántos inventos inservibles, hasta máquinas para hacer ejercicio sin levantar un dedo, comida sintética y pronto tal vez hasta caguemos plástico, porque solo en cosas absurdas ocupan la ciencia, o el estudio, que si uno hace una caja y la decora ya tiene una nueva caja para regalos, la registran y sale a la venta y de ahí vive una familia, que cosas tan tristes revelan mis ojos a mi alma, no puedo lamentarme más de lo que ahora lo hago, estoy al borde de un espasmo , y los que no se ven envueltos por la tecnología se encapsulan en alguna religión inútil, para justificar su existencia y otros se enclaustran en el mal y las mentiras y mi pulcrito ser se abalanza hacia el lodo humano y comienzo a creer en un destino desquiciado y falto de hermosura, y miro pensamientos torcidos y crudos, de la nada me asaltan quimeras y roban mi brillo y los ojos se comienzan a cerrar y pronto dejare de ver, para martirizarme y relegar mis ideas al nuevo siervo, quien desesperara también y su inocencia se hará un mar de ridiculez y jamás entenderá nada como a mi me está pasando, por toda una vida he llegado a intentar de más de mil formas el nuevo actuar de la conciencia y trato de remitir pasajes de una existencia fallida, un intento de dios se ve fallado y aislado nuevamente quisiera morir en infiernos, pero ahora muero en el paraíso, quien poco a poco desplomo y sirvió de escenario a la codicia , al hambre, engaño, dolor, pena, tristeza, odio, y miles de emociones negativas y poco a poco la tierra va resintiendo la mala energía y el hombre no se da cuenta del poder del pensamiento verdadero , aquel que nos hace dioses o mártires, jamás en demonios, porque la maldad no radica en la orbe de corazones siniestros, porque nosotros venimos del mal y el mal nos cobija y da nuevas esperanzas a la solemne lucha en contra del mismo, porque queremos cambiar los estragos de guerras, de hambres y de cualquier cosa en la que el mal nos sumergió, pero todo esto es solo un pasaje de un sueño guajiro, un pensamiento que emerge del trance de mi ser en la nada y sol, dejo que los golpes de unos dedos pequeños y suaves resbalen sobre un invento más del hombre que solo sirve para perder mi valioso tiempo y mis horas de sueño, porque fui víctima de una sociedad fantasma , que ahora que dejo de mirar con los ojos se me revela y creo y quiero repetirme en las centurias de un universo pronto a su fin, no por el mismo si no por quienes lo coexisten con la única intención de ser inmortal , porque me enferme en esta realidad y viví y crecí como un loco, quien solo enfermo de su sistema social y quiso ver de una manera diferente el pensar del hombre.

No hay comentarios.: