ESTUDIO
EN ESCARLATA
Arthur
Conan Doyle
Luis Enrique Méndez Rosas UNADM
Luis Enrique Méndez Rosas UNADM
Holmes
se dedica a la investigación de una manera metódica sin embargo los
pasos del método científico para la búsqueda de información se
ven difusos para Watson quien a pesar de su estudio en medicina
unicamente observa un campo de acción contrario con Holmes quien se
acerca a la ínter-disciplina muy parecido el abordaje de los
problemas al análisis de las políticas públicas realizado por los
politólogos, recordándome a Subirats 1
y su abordaje de las políticas púbicas, en su cátedra de la
universidad complutense de Madrid Subirats nos hace la introducción
de que los problemas no existen sino que los tomadores de decisión
los generan en base a las necesidades de las personas.
Así
tenemos a Holmes quien se toma su tiempo para la utilización de su
método ínter-disciplinario en donde primero observa y analiza el
problema para crear un escenario y después ubica a los actores del
escenario y comienza a mirar el problema desde diferentes enfoques
depurando las posibles soluciones y tomando la solución más próxima
al análisis de los crímenes así como tomando el testimonio y la
opinión de las personas que habían descubierto los cuerpos y sus
impresiones al momento de ; para poder construir un escenario visto
desde diferentes ángulos.
Para
dar una pista de los hechos a los detectives Holmes basado en su
método pragmático analítico hizo la observación de a cuerdo a su
análisis en el cual me pareció muy similar al de Eugene Bardach2
y sus ocho pasos para el analisis de politicas públicas
1.
Definición del Problema.
2.
Obtención de información.
3.
Construcción de alternativas.
4.
Selección de criterios.
5.
Proyección de los resultados.
6.
Confrontación de costos y beneficios.
7.
¡Decida!
8.
¡Cuente su historia!
Define
el problema como un asesinato con la obtención de la información
que obtiene por su observación construyendo alternativas y
seleccionando criterios con sus aportes interdisciplinarios dando
solución y proyectando resultados la confrontación de costos y
beneficios obedecería a la parte en la que se evalua la calidad de
la información y su sopeso en el dictamen otorgado a los detectives
y su decisión es la conclusión que deja a ellos contando su
historia.
Dentro
del nuevo sistema de juicios orales Holmes seria una persona que a
gran detalle podría utilizar el análisis de cualquier índole para
la obtención pragmática de sus resultados con un carácter
exhaustivo del mismo.
Aquí
el analisis de Holmes
CAPÍTULO
IV
Lo
que John Rance tenia que decir
Era
la una cuando abandonamos el número 3 de los Jardines de Lauriston.
Sherlock Holmes me condujo a la oficina de telégrafos más próxima
y desde ella envió un largo telegrama. Acto continuo llamó un coche
de alquiler y dio orden al cochero de que nos llevase a la dirección
que nos había dado Lestrade. No hay nada como los datos obtenidos
de primera mano me hizo notar. A decir verdad, yo tengo formada
opinión completa sobre el caso; a pesar de ello, no está mal que
sepamos todo lo que puede saberse.
Holmes
le dije yo, me deja usted atónito. Con seguridad que usted no
tiene la certeza que simula
tener
acerca de aquellos detalles que les dio.
No
existe posibilidad de equivocación contestó. Lo primero en que
me fijé al llegar allí fue que un
coche
había marcado dos surcos con sus ruedas cerca del bordillo de la
acera. Ahora bien: hasta la pasadá noche, y desde hacía una semana
no había llovido, de manera que las ruedas que dejaron una huella
tan profunda, necesariamente estuvieron allí durante la noche.
También descubrí las huellas de los cascos del caballo; el dibujo
de una de ellas estaba marcado con mayor nitidez que el perfil de los
otros tres, lo que era una indicación de que se trataba de una
herradura nueva. Supuesto que el coche encontrábase allí después
de que empezó a llover y que no estuvo en ningún momento durante la
mañana, en lo cual tengo la palabra de Gregson, se sigue de ello que
no tuvo más remedio que estar allí durante la noche; por
consiguiente, ese coche llevó a los dos individuos a la casa.
La
cosa parece bastante sencilla le dije yo. Pero ¿qué hay acerca
de la estatura del otro hombre?
Lo
que hay es esto: en nueve casos de diez puede deducirse la estatura
de un hombre por la largura de
sus
pasos. Se trata de un cálculo bastante sencillo, aunque no tiene
objeto el molestarle a usted con
números.
Yo pude ver la anchura de los pasos de este hombre tanto en la
arcilla de fuera de la casa como en la capa de polvo del interior.
Fuera de esto, dispuse de un medio de comprobar mi cálculo. Cuando
una persona escribe en una pared, instintivamente lo hace a la
altura, más o menos! del nivel de sus ojos. Pues bien: aquel escrito
estaba a un poquito más de seis pies del suelo. Esto es un juego de
niños.
¿Y
lo relativo a su edad? le pregunté.
Verá
usted: cuando un hombre es capaz de dar pasos de cuatro pies y medio
sin el menor esfuerzo no es posible que haya entrado en la edad de la
madurez y el agotamiento. De esa anchura era un charco quehabía en
el camino del jardín y que ese hombre habia, sin duda alguna, pasado
de una zancada. Las botas de charol habían bordeado el charco, y las
de puntera cuadrada habían pasado por encima. En todo esto no se
encierra misterio alguno. Yo me limito a aplicar a la vida corriente
algunas de las normas de observación y deducción que defendía en
aquel artículo. ¿Hay alguna otra cosa que le intrigue? Lo de las
uñas de los dedos y lo del cigarro de Trichinopoly apunté.
La
escritura de la pared se hizo con el dedo índice empapado de sangre.
Mi lente de aumento me
permitió
descubrir que al hacerlo había resultado el revoco ligeramente
arañado, lo que no habría ocurrido si la uña de aquel hombre
hubiese estado recortada. Recogí algunas cenizas esparcidas por el
suelo. Eran de color negro y formando escamillas; es decir, se
trataba de cenizas que sólo deja un cigarro de Trichinopoly. He
realizado un estudio especial acerca de la ceniza de los cigarros. A
decir verdad, tengo escrita una monografía acerca de este tema. Me
envanezco de poder distinguir de una ojeada la ceniza de cualquier
marca de cigarros o de tabaco. Precisamente es en esta clase de
detalles en los que un detective hábil difiere del tipo de los
Gregson y los Lestrade.
¿Y
lo de la cara rubicunda? pregunté.
¡Ah!
Ese fue un tiro más audaz, aunque no me cabe duda de que estuve en
lo cierto. En el estado actual del asunto no debe usted hacerme esa
pregunta.
Me
pasé la mano por la frente e hice esta observación:
Mi
cabeza es en este momento un torbellino; cuanto más piensa uno en
ello, más misterioso resulta. ¿
Cómo
fue el entrar en una casa deshabitada aquellos dos hombres? ¡ Si; en
efecto, se trata de dos hombres ! ¿Qué se ha hecho del cochero que
los llevó en su coche? ¿Cómo un hombre pudo forzar al otro a que
tomase veneno? ¿De dónde salió la sangre? ¿Qué se propuso el
asesino, puesto que su finalidad no fue el robo? ¿Cómo se
encontraba allí el anillo de mujer? Y, por encima de todo, ¿por qué
tenía el segundo hombre que escribir la palabra alemana rache antes
de largarse dé allí? Confieso que no veo manera posible de
coordinar estos hechos.
Mi
compañero se sonrió con muestras de aprobación y dijo:
Ha
hecho usted un resumen de los puntos difíciles de la situación de
una manera concisa y acertada.
Queda
todavía mucho que está oscuro, aunque yo sé a qué atenerme acerca
de los hechos principales.Porlo que se refiere al descubrimiento de
Lestrade, se trata simplemente de una añagaza para lanzar a la
Policía por una pista equivocada, sugiriéndole que es cosa de
socialistas y de organizaciones secretas. No lo hizo un alemán. Si
usted se fijó, la A tenía cierto parecido con la letra impresa al
estilo alemán. Ahora bien, un alemán auténtico, cuando escribe en
tipo de imprenta, lo hace indefectiblemente en caracteres latinos y
por eso podemos afirmar sin temor a equivocarnos que ese letrero no
fue escrito por un alemán, sino por un desmañado imitador que quiso
hacerlo demasiado bien. Se trata simplemente de una artimaña para
que las investigaciones se desvíen por camino equivocado. No voy a
decirle a usted mucho más acerca de este caso, doctor. Ya sabe que
el prestidigitador desmerece en cuanto explica su truco; si yo le
muestro a usted una parte excesiva de mis métodos de trabajo llegará
a la conclusión de que, en fin de cuentas, soy un personaje
corriente.
Por
lo que Holmes utiliza métodos basados en su tipo de inferencia de
acuerdo a la información y la naturaleza de los datos.
1Joan
Subirats catedratico de la Universidad Complutense de Madrid
2Bardach
Eugene, LOS OCHO PASOS PARA EL ANALISIS DE POLITICAS PUBLICAS.: UN
MANUAL PARA LA PRACTICA.,MIGUEL ANGEL PORRUA,2008 México.
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