domingo, 20 de agosto de 2017

Estudio en Escarlata


ESTUDIO EN ESCARLATA
Arthur Conan Doyle

Luis Enrique Méndez Rosas UNADM

Holmes se dedica a la investigación de una manera metódica sin embargo los pasos del método científico para la búsqueda de información se ven difusos para Watson quien a pesar de su estudio en medicina unicamente observa un campo de acción contrario con Holmes quien se acerca a la ínter-disciplina muy parecido el abordaje de los problemas al análisis de las políticas públicas realizado por los politólogos, recordándome a Subirats 1 y su abordaje de las políticas púbicas, en su cátedra de la universidad complutense de Madrid Subirats nos hace la introducción de que los problemas no existen sino que los tomadores de decisión los generan en base a las necesidades de las personas.
Así tenemos a Holmes quien se toma su tiempo para la utilización de su método ínter-disciplinario en donde primero observa y analiza el problema para crear un escenario y después ubica a los actores del escenario y comienza a mirar el problema desde diferentes enfoques depurando las posibles soluciones y tomando la solución más próxima al análisis de los crímenes así como tomando el testimonio y la opinión de las personas que habían descubierto los cuerpos y sus impresiones al momento de ; para poder construir un escenario visto desde diferentes ángulos.

Para dar una pista de los hechos a los detectives Holmes basado en su método pragmático analítico hizo la observación de a cuerdo a su análisis en el cual me pareció muy similar al de Eugene Bardach2 y sus ocho pasos para el analisis de politicas públicas

1. Definición del Problema.
2. Obtención de información.
3. Construcción de alternativas.
4. Selección de criterios.
5. Proyección de los resultados.
6. Confrontación de costos y beneficios.
7. ¡Decida!
8. ¡Cuente su historia!

Define el problema como un asesinato con la obtención de la información que obtiene por su observación construyendo alternativas y seleccionando criterios con sus aportes interdisciplinarios dando solución y proyectando resultados la confrontación de costos y beneficios obedecería a la parte en la que se evalua la calidad de la información y su sopeso en el dictamen otorgado a los detectives y su decisión es la conclusión que deja a ellos contando su historia.

Dentro del nuevo sistema de juicios orales Holmes seria una persona que a gran detalle podría utilizar el análisis de cualquier índole para la obtención pragmática de sus resultados con un carácter exhaustivo del mismo.




Aquí el analisis de Holmes

CAPÍTULO IV

Lo que John Rance tenia que decir

Era la una cuando abandonamos el número 3 de los Jardines de Lauriston. Sherlock Holmes me condujo a la oficina de telégrafos más próxima y desde ella envió un largo telegrama. Acto continuo llamó un coche de alquiler y dio orden al cochero de que nos llevase a la dirección que nos había dado Lestrade. —No hay nada como los datos obtenidos de primera mano —me hizo notar—. A decir verdad, yo tengo formada opinión completa sobre el caso; a pesar de ello, no está mal que sepamos todo lo que puede saberse.
—Holmes —le dije yo—, me deja usted atónito. Con seguridad que usted no tiene la certeza que simula
tener acerca de aquellos detalles que les dio.
—No existe posibilidad de equivocación —contestó—. Lo primero en que me fijé al llegar allí fue que un
coche había marcado dos surcos con sus ruedas cerca del bordillo de la acera. Ahora bien: hasta la pasadá noche, y desde hacía una semana no había llovido, de manera que las ruedas que dejaron una huella tan profunda, necesariamente estuvieron allí durante la noche. También descubrí las huellas de los cascos del caballo; el dibujo de una de ellas estaba marcado con mayor nitidez que el perfil de los otros tres, lo que era una indicación de que se trataba de una herradura nueva. Supuesto que el coche encontrábase allí después de que empezó a llover y que no estuvo en ningún momento durante la mañana, en lo cual tengo la palabra de Gregson, se sigue de ello que no tuvo más remedio que estar allí durante la noche; por consiguiente, ese coche llevó a los dos individuos a la casa.
—La cosa parece bastante sencilla —le dije yo—. Pero ¿qué hay acerca de la estatura del otro hombre?
—Lo que hay es esto: en nueve casos de diez puede deducirse la estatura de un hombre por la largura de
sus pasos. Se trata de un cálculo bastante sencillo, aunque no tiene objeto el molestarle a usted con
números. Yo pude ver la anchura de los pasos de este hombre tanto en la arcilla de fuera de la casa como en la capa de polvo del interior. Fuera de esto, dispuse de un medio de comprobar mi cálculo. Cuando una persona escribe en una pared, instintivamente lo hace a la altura, más o menos! del nivel de sus ojos. Pues bien: aquel escrito estaba a un poquito más de seis pies del suelo. Esto es un juego de niños.
—¿Y lo relativo a su edad? —le pregunté.
—Verá usted: cuando un hombre es capaz de dar pasos de cuatro pies y medio sin el menor esfuerzo no es posible que haya entrado en la edad de la madurez y el agotamiento. De esa anchura era un charco quehabía en el camino del jardín y que ese hombre habia, sin duda alguna, pasado de una zancada. Las botas de charol habían bordeado el charco, y las de puntera cuadrada habían pasado por encima. En todo esto no se encierra misterio alguno. Yo me limito a aplicar a la vida corriente algunas de las normas de observación y deducción que defendía en aquel artículo. ¿Hay alguna otra cosa que le intrigue? —Lo de las uñas de los dedos y lo del cigarro de Trichinopoly —apunté.
—La escritura de la pared se hizo con el dedo índice empapado de sangre. Mi lente de aumento me
permitió descubrir que al hacerlo había resultado el revoco ligeramente arañado, lo que no habría ocurrido si la uña de aquel hombre hubiese estado recortada. Recogí algunas cenizas esparcidas por el suelo. Eran de color negro y formando escamillas; es decir, se trataba de cenizas que sólo deja un cigarro de Trichinopoly. He realizado un estudio especial acerca de la ceniza de los cigarros. A decir verdad, tengo escrita una monografía acerca de este tema. Me envanezco de poder distinguir de una ojeada la ceniza de cualquier marca de cigarros o de tabaco. Precisamente es en esta clase de detalles en los que un detective hábil difiere del tipo de los Gregson y los Lestrade.
—¿Y lo de la cara rubicunda? —pregunté.
—¡Ah! Ese fue un tiro más audaz, aunque no me cabe duda de que estuve en lo cierto. En el estado actual del asunto no debe usted hacerme esa pregunta.
Me pasé la mano por la frente e hice esta observación:
—Mi cabeza es en este momento un torbellino; cuanto más piensa uno en ello, más misterioso resulta. ¿
Cómo fue el entrar en una casa deshabitada aquellos dos hombres? ¡ Si; en efecto, se trata de dos hombres ! ¿Qué se ha hecho del cochero que los llevó en su coche? ¿Cómo un hombre pudo forzar al otro a que tomase veneno? ¿De dónde salió la sangre? ¿Qué se propuso el asesino, puesto que su finalidad no fue el robo? ¿Cómo se encontraba allí el anillo de mujer? Y, por encima de todo, ¿por qué tenía el segundo hombre que escribir la palabra alemana rache antes de largarse dé allí? Confieso que no veo manera posible de coordinar estos hechos.
Mi compañero se sonrió con muestras de aprobación y dijo:
—Ha hecho usted un resumen de los puntos difíciles de la situación de una manera concisa y acertada.
Queda todavía mucho que está oscuro, aunque yo sé a qué atenerme acerca de los hechos principales.Porlo que se refiere al descubrimiento de Lestrade, se trata simplemente de una añagaza para lanzar a la Policía por una pista equivocada, sugiriéndole que es cosa de socialistas y de organizaciones secretas. No lo hizo un alemán. Si usted se fijó, la A tenía cierto parecido con la letra impresa al estilo alemán. Ahora bien, un alemán auténtico, cuando escribe en tipo de imprenta, lo hace indefectiblemente en caracteres latinos y por eso podemos afirmar sin temor a equivocarnos que ese letrero no fue escrito por un alemán, sino por un desmañado imitador que quiso hacerlo demasiado bien. Se trata simplemente de una artimaña para que las investigaciones se desvíen por camino equivocado. No voy a decirle a usted mucho más acerca de este caso, doctor. Ya sabe que el prestidigitador desmerece en cuanto explica su truco; si yo le muestro a usted una parte excesiva de mis métodos de trabajo llegará a la conclusión de que, en fin de cuentas, soy un personaje corriente.

Por lo que Holmes utiliza métodos basados en su tipo de inferencia de acuerdo a la información y la naturaleza de los datos. 

1Joan Subirats catedratico de la Universidad Complutense de Madrid
2Bardach Eugene, LOS OCHO PASOS PARA EL ANALISIS DE POLITICAS PUBLICAS.: UN MANUAL PARA LA PRACTICA.,MIGUEL ANGEL PORRUA,2008 México.

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